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Cardenal Hummes: “Mas autonomía para los diáconos permanentes casados”

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) – ¿Cuáles son los mayores desafíos para la Iglesia en el Amazonas? Ese equilibrio cardenal Claudio Hummes, Presidente de la Comisión Episcopal de la CNBB Amazon puede hacer después de visitar decenas de diócesis y prelaturas en la región? Y sin embargo, ¿cuáles son las indicaciones del Papa Francisco para hacer frente a cuestiones tales como la escasez de sacerdotes en las comunidades de la Amazonía? En una entrevista con RV, el cardenal, también presidente de la Red Eclesial Pan-Amazonía, REPAM, habla de la preocupación y las propuestas discutidas en sus encuentros con el Papa, en la Casa de Santa Marta.

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Las visitas son muy bien recibidos
“Hacer estas visitas era una idea feliz. Vale la pena, estoy muy bien recibido por los obispos que visitaron. De hecho, es bueno tener en cuenta que las visitas son; No estoy allí para cobrar algo de dirigir o tener algún tipo de poder de decisión, no. Nuestras visitas son fraterno. Las hago en el nombre de la CNBB y algunos también formo en nombre del Papa, que está feliz de que lo que hacemos. La gente le gusta escuchar sobre el Amazonas, sino también en el Papa, por lo que la acogida es siempre bueno. Nosotros, celebraciones, reuniones, conferencias, y sobre todo los grandes problemas de la Amazonia y la Iglesia misionera en la Amazonía. Cuando el Papa y yo estamos juntos siempre hablamos de la Amazonía “.
La escasez de ministros ordenados
“Cada vez que usted ha hablado de los retos de la Iglesia allí. El Papa sigue de cerca y uno de los grandes retos a los que siempre se habla es la falta de ministros ordenados. En la mayor parte de las comunidades, muy pocas veces es la Eucaristía, la confesión sacramental no es, y no tiene unción de los enfermos porque carecen de sacerdotes “.
La situación es más grave que hace unos años
“También vemos hoy que la presencia física de los sacerdotes en los pueblos de indios también es menor de lo que fue una vez, y nos damos cuenta de que esto ya es una vocación muy especial, un cura de verdad misionera que va a vivir allí y vivir con ellos en los pueblos – que sería lo ideal. Incluso los sociólogos decir, hemos perdido porque no tenemos un solo hay que poner los otros, los pentecostales, por ejemplo, establecer fácilmente los pastores en los pueblos, y no tener a alguien presente allí, es allí para siempre. Así que estos temas se discuten, se profundiza y hablar “.
Mayor presencia y la autonomía de los diáconos permanentes casados
“El Papa insiste mucho hoy que las diócesis y prelaturas Amazon invierten más en los diáconos casados permanentes para conseguir esta mayor presencia. Esto es lo que él está insistiendo sobre. Entonces dice: “el futuro vamos a ver cómo va. Él tiene una gran preocupación acerca de esto: que la gente que vive allí. Además, El diácono asume que uno o un grupo de aldeas debe tener un mayor rango de trabajo que es por lo general en la actualidad. Todo esto significa que debe ser preparado un plan pastoral para que este diácono puede tener más autonomía y sentir realmente el responsable de esta comunidad; y no sólo alguien que ayuda a que el cura que es pastor de una gran área “.
“¿Cómo hacer todo esto? Estas son las preguntas que vamos a hablar “.radiovaticanaradiovaticana

Recordamos el Mensaje que dirigió a los diáconos permanentes del mundo el cardenal Cláudio Hummes, O.F.M., cuando era prefecto de la Congregación vaticana para el Clero

Queridos Diáconos Permanentes:
Es una gran alegría dirigirme a todos vosotros en el día de la fiesta de San Lorenzo, diácono y mártir, en mi primer año como Prefecto de la Congregación para el Clero.

Los Diáconos ocupáis desde siempre un lugar especial en mi corazón. Os admiro y, además, quisiera deciros que siempre he visto en la restauración del Diaconado Permanente, fruto del Concilio Vaticano II, una preciosa gracia del Señor para su Pueblo y un ministerio ordenado de gran potencialidad y actualidad en la misión de la Iglesia.

Doy gracias a Dios por la llamada, que vosotros habéis recibido y por vuestra generosa respuesta. Para la mayoría de vosotros que estáis casados, esta respuesta también fue posible gracias al amor, a la ayuda y a la colaboración de vuestras esposas y de vuestros hijos.

Hablando de los diáconos, el Concilio Vaticano II dice que «confortados con la gracia sacramental, sirven al Pueblo de Dios en el ministerio de la liturgia, de la palabra y de la caridad» (LG 29). Vuestro ministerio es «diaconía de la Iglesia en las comunidades cristianas locales, signo o sacramento del mismo Cristo Señor, quien no vino para ser servido sino para servir» (Pablo VI, Ad Pascendum, Introducción). Justamente Ignacio de Antioquia afirma que los diáconos son «ministros de los misterios de Jesucristo… ministros de la Iglesia de Dios» (S. Ignacio de Antioquía, Ad Trallianos, II,3).

El Concilio Vaticano II explica además que la gracia sacramental conferida a través de la imposición de las manos os capacita a realizar vuestro servicio de la palabra, del altar y de la caridad con una eficacia particular (Cf. Ad Gentes, 16).

Por lo tanto habéis sido ordenados para el servicio de la Palabra de Dios. Esto quiere decir que todo lo que se refiere a la predicación del Evangelio, a la catequesis, a la difusión de la Biblia y a su explicación al pueblo, os está confiado ordinariamente, pero siempre bajo la autoridad de vuestro Obispo. Hoy, la Iglesia llama nuevamente a todos sus miembros – en modo particular a los ministros ordenados – a la misionaridad, es decir a levantarse e ir en modo organizado al encuentro, en primer lugar, de nuestros bautizados que se han alejado de la práctica de su fe cristiana, pero también de todos aquellos que conocen poco o nada a Jesucristo y su mensaje, para proponerles nuevamente el primer anuncio cristiano, el kerigma y, de este modo, conducirles nuevamente a un encuentro vivo y concreto con el Señor. En tal encuentro se renueva la fe y se refuerza la adhesión personal a Jesucristo, condición para una fe viva y para ser testigo fiel en el mundo. No podemos reducirnos a la sola espera de nuestros bautizados en nuestras iglesias. Tenemos que ir a encontrarlos donde viven y trabajan, mediante una actividad misionera permanente, con atención especial a los pobres en las periferias urbanas. Este ministerio de la Palabra espera de vosotros, mis queridos Diáconos, una familiaridad constante con la Sagrada Escritura, especialmente con los Evangelios. Que vuestro esfuerzo permanente sea escuchar, meditar, estudiar y practicar la Palabra de Dios. Así se convertirán cada vez más en discípulos del Señor y se sentirán llamados e iluminados por el Espíritu Santo para la misión.

Habéis sido ordenados para el servicio litúrgico–sacramental. Actuáis con funciones litúrgicas propias en la celebración y distribución de la Eucaristía, centro de la vida de la Iglesia y, por ello, centro también de la vida de los ministros ordenados. Poseéis un ministerio que os confía una especial responsabilidad en el campo de los sacramentos del Bautismo y del Matrimonio. El Obispo os puede confiar todo lo que se refiere a la pastoral bautismal y matrimonial – familiar.

Habéis sido ordenados para la caridad. ¡Cuántas cosas para hacer, organizar y animar! Los pobres, los excluidos, los desocupados, los hambrientos, quienes están reducidos a la miseria extrema que son una cantidad inmensa, levantan sus manos y sus voces hacia la Iglesia. Entonces, los diáconos tienen, por origen histórico y por ordenación, una responsabilidad central hacia todos ellos. La caridad, la solidaridad hacia los pobres, la justicia social, son campos de altísima urgencia que desafían a los cristianos, porque Cristo dice: «En esto reconocerán todos que sois mis discípulos, si os amáis unos a otros» (Jn 13,35).

Queridos Diáconos Permanentes, os saludo a todos con afecto y gratitud. Saludo a vuestras esposas y a vuestras familias. ¡Sed testigos del amor de Dios! Os confío a María Santísima que continúa a proclamar: «Yo soy la sierva del Señor» (Lc 1,38). Y siguiendo su ejemplo de servicio, sirvamos a nuestros hermanos en la gran familia humana y en la Iglesia. ¡Sobre todos vosotros mi bendición!

Fiesta de San Lorenzo, diácono y mártir

Cláudio Card. Hummes
Prefecto

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Publicado el 21 septiembre, 2016 en Noticias diaconado Iglesia Universal. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Discount Luis Eduardo Rodriguez Camargo

    Es muy importante para la Iglesia y para el Diaconado Permanente poder establecer con criterios may bien orados e iluminados por el Espiritu Santo,las necesidades reales de las Iglesias en cada region.

    Me gusta

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