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Los Mandamientos del Diácono

Desde la página para el diaconado permanente en la Diócesis de Fresno. Fueron publicados por primera vez en 1976 .

  1. Recuerda que eras un hombre casado antes de convertirte en diácono. Tu familia es tu primera prioridad.
  2. Haga que su cónyuge y sus hijos se sientan parte de un equipo. Escucha activamente sus ideas y quejas.
  3. Sé primero un director espiritual en casa; también te necesitan a ti.
  4. No esperes ser un miembro honrado de tu familia: ¡has sido bendecido por el Señor, no beatificado!
  5. No compare su esposa y su familia con las de otros diáconos, ya sea favorable o desfavorablemente.
  6. No trates de resolver todos los problemas de la Iglesia de una vez. Busque la dirección del Señor y trate de hacer una o dos cosas bien.
  7. Intenta aceptar las críticas y no pretendas que tienes todas las respuestas. La gente lo sabe mejor
  8. Reserve una cantidad de tiempo razonable cada semana para estar con la familia. Nadie es indispensable.
  9. Mantenga un calendario e informe a su esposa sobre su horario.
  10. Ama al Señor Dios con todo tu corazón y alma, y ​​a tu prójimo como a ti mismo.

El diácono  Greg Kandra  añade algunos más:

  • Habla con tu párroco. A menudo. Asegúrate de que él conozca tus limitaciones y obligaciones, y que entienda que tu esposa es parte de tu ministerio, visible e invisible.
  • Orar. A menudo. Lo diré de nuevo: reza a menudo. Tiene que ser la piedra angular y culminante de su vida y ministerio.
  • Recuerda: un diácono es lo que eres, no solo lo que haces. No te enredes tanto haciendo  cosas que te olvides de ser, vivir, testificar, aprender, orar, escuchar, preguntarse.
  • Nunca olvides por qué estás en esta vocación. Es servir y, al servir, provocar la salvación de las almas.
  • Lavar los pies Es donde comienza una vida en el ministerio. Nunca lo pierdas de vista.
  • Esté abierto al Espíritu Santo. Nunca sabes a dónde te llevará.
  • Vive con alegría Y haga de cada día una oración viva de acción de gracias por el gran privilegio que le han dado de servir al pueblo de Dios como diácono. ¿Puedes creer lo bendecido que eres?

Diácono, diaconado, diakonía también completa con:

  • Lee y ora previamente el Evangelio que vas a proclamar y haz realidad aquello de: “Recibe el Evangelio de Cristo, cuyo heraldo eres ahora. Cree en lo que lees, enseña lo que crees y practica lo que enseñas”.
  • Ama mucho al Papa y a tu obispo y reza diariamente por sus intenciones.
  • Nunca te olvides de los pobres. Ellos son “las riquezas de la Iglesia” y en ellos encontramos al mismo Cristo. Deben ser la prioridad en el servicio diaconal.33 (3)

 

 

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Publicado el 12 abril, 2018 en Formación diaconal. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Rafael Maria Calvo Forte

    Excelente lo de los Diez Mandamientos de Diácono.
    Sólo añadiría algo que está implícito: hablar ( orar) con Dios cada día y con la esposa. Con los hijos, dependerá de la edad y del lugar donde estén viviendo.
    La Lectio Divina, raticos de sagrario, el breviario no basta.
    Ojalá la esposa participe en algún movimiento o actividad parroquial y tratar de esto a menudo.

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