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Archivo de la categoría: Noticias diaconado Iglesia de España

Ordenado diácono en la catedral de Tui por el obispo

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Los cinco diáconos de Tuy-Vigo: De Izquierda a derecha: Andrés, José Manuel, Luis Enrique, José María y Desiderio.

La Ordenación tuvo lugar el domingo día 7 de Julio en la Catedral de Tui, junto con la ordenación de dos presbíteros y la institución de dos lectores, de manos de nuestro Obispo Monseñor Don Luis Quinteiro Fiuza.
Luis Enrique, es el más jóven de los 5, casado con una hija y otro en camino. Profesor de Filosofía.
Le damos gracias a Dios, por esta nueva ordenación, y le pedimos que siga enviando a su Iglesia Sacerdotes y Diáconos Permanente buenos y santos.
Desiderio Bernárdez Valeiras, diácono

Luis Enrique Álvarez fue ordenado diácono permanente. Además, serán instituidos lectores los seminaristas Jesús García y Gabriel Gómez.

Luis Enrique Álvarez Figueira, natural de Vigo, es profesor de filosofía. Casado y padre de familia, ha desarrollado las funciones propias del acólito en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen de Vigo, donde se prevé que continúe.obispo-tui

 

La paternidad le llevó a querer ser diácono “y el obispo me animó”

Luis Enrique Álvarez Figueira será ordenado diácono permanente. Actualmente ejerce de profesor de filosofía en el I.E.S Santa Irene, está casado y es padre de familia, lo que le llevó a replantearse su relación con la Iglesia. Tras su nombramiento podrá ejercer la liturgia, la palabra y la caridad, y la formación permanente, no la Eucaristía.
El diácono permanente es una figura de ayuda y apoyo para presbíteros y obispos que fue muy común entre los primeros cristianos. Para su nombramiento necesitan una formación doctrinal de cuatro años, y en el caso de estar casado, como Álvarez, una edad mínima de 35 años y el consentimiento de su esposa. La Diócesis de Tui-Vigo cuenta con cuatro diáconos permanentes, a los que el domingo se sumará Luis Enrique Álvarez, que previsiblemente desarrollará sus funciones en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, donde ya lo ha hecho hasta el momento.

¿Por qué ha decidio ser diácono ahora?
No lo he decidido ahora. Es un proceso que lleva un tiempo, yo lo inicié en 2013, fue una llamada de la Iglesia. Estoy casado y ser diácono surgió como respuesta a mi paternidad, cuando nació mi hija. Me pregunté cómo podía ser mejor padre, y me lo planteé a través de la oración. Luego hablé con el obispo y me animó a ello.

¿Qué funciones cumple ahora en la parroquia?
Ahora estoy en la Parroquia del Carmen. Fui el encargado de la liturgia de una misa, estoy en el grupo pastoral de la salud, en que nos dedicamos a la atención de los enfermos, entre otras tareas.

¿Cuáles serán sus nuevas funciones como diácono?

El obispo me dirá donde hago falta y allí estaré, igual continúo en la misma Parroquia, en el Carmen. Las funciones propias del diácono tienen que ver con el servicio, a enfermos, en la catequesis, en Cáritas, la atención a familias, y otras tareas.

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Ordenación de dos diáconos en Orihuela-Alicante, uno camino del presbiterado

ORDENACIÓN DE DIÁCONOS

El curso en la Diócesis de Orihuela-Alicante culmina con una nueva alegría vocacional. La ordenación de dos nuevos diáconos. Será este sábado 22 de junio, a las 11:00 h, en una ceremonia muy solemne, concurrida y emotiva en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Biar. Allí, de manos del obispo diocesano monseñor Jesús Murgui, Antonio Martínez García y Félix Tormo Fernández dirán “sí” al diaconado. Pero cada uno de ellos desde una perspectiva diferente. Félix Tormo Fernández será ordenado diácono permanente y Antonio Martínez García, lo será en orden al presbiterado.

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Con 37 años, Antonio Martínez García, natural de Alicante, es un seminarista que comenzará el sábado, tras su ordenación como diácono, su fase previa el sacerdocio embarcándose ahora en unos meses de “prácticas pastorales” con destino la parroquia de Nuestra Señora del Carmen de Elche. “Espero que sean unos meses de aprendizaje y de ir conociendo cada día un poco más a la comunidad que se me ha encomendado. Va a ser hermoso comenzar a celebrar los primeros sacramentos” afirma. Se decidió por el sacerdocio a la edad de 30 años tras un largo discernimiento. “Llega un momento en el que te das cuenta de que el Señor te está pidiendo algo concreto. Y cuando descubres lo que es, resulta imposible decirle siempre que no. En mi caso la vocación creció en la familia porque se vive la fe, en la parroquia donde pude comprometerme con los jóvenes, en el colegio donde trabajaba y vivía alegremente el testimonio de la fe en el día a día” explica.

De este modo, a Antonio le esperan unos meses de intenso trabajo tras los que volverá de nuevo ante su obispo para dar el ”sí” definitivo a la Iglesia Católica. Será entonces ordenado sacerdote. Cuando se le pregunta si recomendaría esta experiencia vital a otros niños y jóvenes que se estén planteando la opción del sacerdocio no lo duda: “Por supuesto que la recomendaría. En la vida cada experiencia nos hace crecer y el discernimiento vocacional nos ayuda a tener herramientas para ir viendo si es o no nuestro camino. Por ello, invito a dar valientemente el paso a aquellos que tenga una certeza interna de que el Señor les llama porque la etapa del seminario les ayudará a ver si esa certeza es fundada o no”.

Un caso bien diferente es el de Félix Tormo, natural de Alicante, abogado, casado y padre de dos hijos. Con 41 años será ordenado diácono permanente. Sus funciones son las mismas que las de un diácono en tránsito hacia el sacerdocio, pero de manera permanente. Más concretamente, predicación del evangelio, celebración del bautismo, del matrimonio o de exequias y aquellas otras funciones que impliquen servicio a la comunidad cristiana.

“A lo largo de los años, en el trato directo con ancianos y enfermos había ido descubriendo que Cristo me estaba mostrando su rostro sufriente en cada uno de ellos. Cuando mi párroco me propuso iniciar la formación para el diaconado permanente, comencé a plantearme la posibilidad de que el Señor me estuviese pidiendo una entrega más profunda y generosa en el servicio a los demás, especialmente en favor de los más pobres y de los que sufren. Durante varios meses fui meditándolo junto con mi esposa y, tras unos ejercicios espirituales, decidí ponerme en camino convencido de que si verdaderamente el Señor me estaba llamando a este ministerio, Él se encargaría de guiar mis pasos” explica Félix.

 

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OBISPO DE ORIHULA-ALICANTE

Alicante, 28 de mayo de 2019
Queridos diocesanos:
Finalizando este curso pastoral me llena de alegría poder comunicaros que el próximo 22 de junio (D.m.) a las 11:00
horas, en la Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción de Biar, celebraremos la eucaristía en la que serán ordenados diáconos: Félix Tormo Fernández, para el diaconado permanente, y Antonio Martínez García, en orden al presbiterado.
Estáis invitados a este gran acontecimiento diocesano.
Agradecemos a Dios, Uno y Trino, que siga llamando a hermanos nuestros a la siembra generosa y alegre del Evangelio en nuestras tierras. Agradecemos también a todos los que han colaborado para que la semilla de la vocación
evangelizadora creciera en el corazón de estos futuros diáconos: sus familias y comunidades parroquiales, los formadores del Seminario y los miembros de la Comisión Diocesana para la Promoción del Diaconado Permanente, la
oración de las comunidades contemplativas y la ofrenda amorosa del sufrimiento de tantos enfermos y personas que
pasan por la prueba del dolor. Seguid rezando por cada uno de ellos, para que su entrega a la Iglesia sea siempre fiel.
Que Santa María siga intercediendo para que nunca falte a nuestra Iglesia Diocesana servidores alegres del Evangelio.
X Jesús Murgui Soriano
Obispo de Orihuela-Alicante

.diocesisoa.org

Vídeo XIII aniversario ordenación del diácono Fidel Molina

D. Carlos Osoro ordena un diácono para la Comunidad de Sant´Egidio

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(ya anunciado anteriormente)El domingo 2 de junio 2019, festividad de la Ascensión, el Cardenal Arzobispo de Madrid ordenó diácono permanente de la Fraternidad Misionera de Sant’Egidio a Carlos Busto Cuervas-Mons en la Iglesia de Ntra. Sra. de las Maravillas en la que se congregaron amigos del pueblo de Sant’Egidio en Madrid de las Escuelas de la Paz, amigos de la calle, ancianos y nuevos europeos, así representantes de otras comunidades que quisieron acompañar en esta ocasión.

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Al final de la celebración, en la que estuvieron presentes otros diáconos permanentes de Sant’Egidio provenientes de Roma, Amberes, Amsterdam y Barcelona, así como amigos de otras comunidades de Sant’Egidio, Carlos dirigió las siguientes palabras a los asistentes: “Queridos amigos y amigas, Me gustaría empezar agradeciendo a todos vuestra presencia y apoyo en este día tan especial. Hoy es un día para estar agradecido, para dar las gracias al Señor y a cada uno de vosotros, quiero agradecer a D. Carlos por su cercanía de pastor y por su amistad, (desde aquella vez que nos encontramos en Oviedo) es para mi muy significativo haber recibido de usted la ordenación diaconal. A Javier Cuevas, mi padrino en este día, por tu amistad y porque eres para mi un ejemplo de humildad y de servicio. Por supuesto a mi familia, a mi madre, la primera que me educó en la fe, a mis hijos Marta, Mateo y Jorge, que me enseñan lo que es el amor incondicional, y especialmente a Bea, mi mujer, porque juntos tratamos de vivir un matrimonio abierto a los demás, a los jóvenes y a los más pobres de nuestra ciudad; superando unidos las dificultades. A todos mis hermanos de Sant’Egidio, de aquí de Madrid a Tíscar, a Jesús… y en especial a los que han venido de más lejos, de Roma a Paola y Alberto (diácono permanente), a Colm, Pieter y a Pep también diáconos permanentes de Holanda, Bélgica y Barcelona, a Armand que me ha guiado en mi formación para el diaconado y a Montse de Barcelona. Comunidad en la que he crecido tanto en la fe, en la que juntos vivimos una diaconía al servicio de los pobres y de la Palabra, en la que ha surgido mi vocación al diaconado y donde voy a desarrollar mi ministerio al servicio de la Iglesia, a través de la Fraternidad Misionera de Sant’Egidio, en esta Iglesia de Ntra. Sra. De las Maravillas que se nos ha confiado. Y a todos los que habéis querido acompañarme en este día, sacerdotes y diáconos amigos, Hijas Misioneras de Nazaret de mi colegio, familias de la Escuela de la Paz especialmente de Pan Bendito (Frances, Audry, Argentina y Adolfo,…), amigos de la calle (Francisco, Antonio, Julio…), Jóvenes por la Paz (Yaiza, David, Jose, Lucía, Juan, Andrea, Endale, Máximo; Camelia…), amigos…a todos, disculpad a los que no he podido nombrar. SAN-EGIDIO-796x448He sido llamado por el Señor para el diaconado, al servicio del Altar, de la Palabra y de los Pobres. He sido llamado por el Señor para el diaconado, al servicio del Altar, de la Palabra y de los Pobres. Del Altar, fuente y culmen de nuestra vida cristiana, donde especialmente recordamos a Jesús Siervo, que da la vida por sus amigos, por todos nosotros, que no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos (como decíamos en el canto de entrada). De la Palabra, que es la luz que ilumina nuestros pasos, que nos ayuda a ser como Jesús, a recordar sus gestos y sus palabras, a tener un corazón más generoso capaz de transformar este mundo. Palabra que para poder ser comunicada debe ser llevada en el corazón y vivida. Como hemos escuchado en el ritual de la ordenación: convierte en fe viva lo que lees, y lo que has hecho fe viva enséñalo, y cumple aquello que has enseñado. En palabras de Francisco de Asís: La verdadera enseñanza que transmitimos es lo que vivimos; y somos buenos predicadores cuando ponemos en práctica lo que decimos. Palabras del Evangelio que en especial quiero ayudar a transmitir a los jóvenes. Jóvenes por la Paz de Sant’Egidio junto a los que vivo el reto de construir mundo mejor, poniendo en práctica el Evangelio, a través de la escucha de la Palabra de Dios y el servicio a los pobres. Jóvenes con los que vivo una amistad preciosa y de los que nunca dejo de aprender. De los pobres, de aquellos con los que Jesús se identifica, diacono al servicio sobre todo y especialmente de los pobres, siguiendo el mandato de Jesús: Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Si, el pobre es el que tiene necesidad de lo material, pero no solo, también es el que tiene hambre y sed de amor, de cariño, de amistad, aquel que se siente solo, débil o abandonado. Es todo el que tiene sed de Dios, porque Dios es amor. Como muchos sabéis yo vivo esta vocación de servicio especialmente con los más pequeños, con los niños de las Escuelas de la Paz (en Pan Bendito, pero también ahora aquí en Maravillas y en Lavapiés), a través de ellos descubrí también mi vocación como maestro, que es mi profesión. Pero también con nuestros amigos de la calle, con los refugiados… con todos aquellos que se acercan a nosotros en busca del calor de la amistad y de una acogida humana y fraterna. En definitiva al servicio de la paz y de la convivencia que tanta falta hace en este mundo dividido y fragmentado. Se trata de una gran responsabilidad, que me da respeto, ante la que me siento un “siervo inútil”, por eso espero contar con vuestra ayuda, con vuestro apoyo y con vuestra oración. Para, con la ayuda de Dios, poder servir a la Iglesia en los pobres con verdadera humildad, para dar testimonio del Evangelio en mi ciudad, de una Iglesia abierta y acogedora en la que hay un lugar para todos, especialmente para los más pobres, los débiles, los descartados… Una Iglesia pobre para los pobres, como dice el Papa Francisco. Pobres que no son una categoría, sino que forman parte de la misma esencia de la Iglesia, son el mismo Jesús que pasa a nuestro lado.

Artículo publicado por la Comunidad de Sant’Egidio de Madrid.

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El día 2 de junio de 2019, el Emmo. y Rvdmo. Sr. D. Carlos Osoro Sierra, cardenal arzobispo de Madrid, con dimisorias del Excmo. y Rvdmo. Sr. obispo de Frosinone-Veroli-Ferentino, confirió, en la iglesia de Nuestra Señora de las Maravillas, de Madrid, el sagrado orden del diaconado con carácter permanente, al Rvdo. Sr. D. Carlos Busto Cuervas-Mons, diocesano de Frosinone-Veroli-Ferentino.

 

 

 

Noticia ordenación diaconal en Infomadid, el boletín diocesano

 

Ordenación de diácono permanente de la Fraternidad Misionera de Sant’Egidio 

El domingo 2 de junio, Carlos Busto Cuervas-Mons será ordenado diácono permanente por el cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid, en nombre de  la Fraternidad Misionera de Sant’Egidio.

La solemne Eucaristía se celebrará en la iglesia de Nuestra Señora de las Maravillas (c/Dos de Mayo, 11), a partir de las 19:00 horas. A su término habrá un encuentro festivo en los locales La Industrial (c/San Vicente Ferrer, 33 – junto a la iglesia).

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Acción de Gracias de los nuevos diáconos de Madrid: entregan lirios a sus mujeres

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59920891_370481097147234_4048988450169290752_nEminentísimo y Reverendísimo Señor D. Carlos Osoro, Señores Vicarios, Párrocos, Sacerdotes concelebrantes, diáconos y a todos los aquí presentes.
En este día tan especial en el que Dios nos ha hecho un regalo tan grande como es el orden del diaconado queremos mostrar nuestro agradecimiento a todos aquellos que nos han acompañado hasta este momento.
En primer lugar a Dios Nuestro Señor que nos ha llamado a esta vocación, a la que nos ha ido preparando desde siempre, nos ha cuidado con esmero, nos ha mostrado su infinito amor y nos ha llenado de su Espíritu Santo para que seamos fieles servidores suyos. A la Iglesia porque nos ha considerado válidos para ejercer este ministerio y nos proporciona los medios y las personas para llevarlo a cabo.
A D. Carlos, nuestro Pastor, que con su presencia aquí, nos muestra su cercanía y el valor que concede al ministerio del diaconado permanente.
Queremos dar gracias a Dios por todos nuestros formadores en el diaconado, D. Andrés
Martínez, D. Javier Cuevas y D. Juan Carlos Vera que nos han acompañado con paciencia y afecto durante estos años y a los que debemos el afianzamiento de nuestra vocación y su preocupación por llevarla a buen término.
A nuestros párrocos D. Pedro Pablo y D. Gonzalo, bajo cuya estricta mirada hemos ido
creciendo y aprendiendo lo que es el servicio y la entrega a los demás. En especial queremos agradecer a D. Pedro Pablo y a toda la Parroquia de La Asunción de Nuestra Señora su acogida para poder celebrar esta gran fiesta. No podemos olvidar al coro que tan gratamente nos ha deleitado y embellecido esta celebración.
También agradecemos a Dios por nuestros profesores de la Universidad San Dámaso que nos han transmitido amplios conocimientos y nos han iniciado en muchos campos del saber. Agradecemos al Señor el haber puesto en nuestro camino a la familia diaconal que con su  cogida fraternal y ejemplo ha sido una motivación para consolidar nuestra vocación.
También por nuestro amigos y compañeros que nos han animado ha seguir este camino de servicio.
Queremos hacer un agradecimiento especial al movimiento Regnum Christi, a la Legión de Cristo y a la Adoración Nocturna Española.
Gracias especialmente a nuestro padres que pusieron la semilla de la fe en nuestros corazones y la vieron crecer con su entrega y dedicación.
A nuestros hermanos y familia más cercana , que han vivido con interés y cariño esta etapa larga de formación.
Por nuestros hijos e hijas con los que hemos compartido momentos de estudio,
experimentado ausencias y que han querido sumarse a esta fiesta del servicio a los demás. Queremos agradecer a Dios el que haya puesto en nuestro camino a dos personas muy importantes para nosotros y sin cuyo consentimiento no podríamos haber sido ordenados, nuestras esposas, ejemplos de paciencia, entrega y amor que comparten nuestra vocación y nos sostienen en nuestra vida cotidiana.
Con su permiso, D. Carlos queremos hacerles entrega a cada una de ellas de un lirio, que
simboliza la vocación de servicio que compartió San José con la Virgen María, cuando , según la tradición, de su bastón brotó esta flor que le eligió como varón digno de tal privilegio.

Juramento previo a la ordenación del candidato a diacono Juan Carlos Guillen Holguin

El 5 de mayo en la parroquia de San Juan de Dios el candidato a diacono Juan Carlos Guillen Holguin realiza el juramento de fe, libertad y fidelidad ante el vicario Javier Cuevas. El próximo 11 de mayo será ordenado diácono por el cardenal arzobispo de Madrid D. Carlos Osoro

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Convivencia de los diáconos de la diócesis de Tenerife, Islas canarias, España

La Casa Manresa de Tacoronte acoge este fin de semana, una convivencia de los diáconos permanentes y aspirantes a este ministerio. Bajo el lema evangélico: Quien quiera seguirme, los participantes tendrán la oportunidad de profundizar en la identidad ministerial a través de las reflexiones del sacerdote franciscano Dionisio Ruiz y del vicario Antonio Pérez.  También habrá tiempo para la oración compartida, un cine fórum, la realización de un escape room, la celebración de la eucaristía y  tiempos de ocio.

dia1La diócesis cuenta, en este momento, con siete diáconos permanentes, dos candidatos que han recibido ministerios y ocho aspirantes.

La naturaleza sacramental del ministerio eclesial hace que a él esté «intrínsecamente ligado el carácter de servicio. En efecto, los diáconos, en cuanto dependen totalmente de Cristo, el cual confiere su misión y autoridad, son verdaderamente “siervos de Cristo” (cf. Rm 1, 11), a imagen de él, que ha asumido libremente por nosotros «la condición de siervo» (Fil 2, 7)».

El servicio de los diáconos en la Iglesia está documentado desde los tiempos apostólicos. Una tradición consolidada, atestiguada ya por S. Ireneo y que confluye en la liturgia de la ordenación, ha visto el inicio del diaconado en el hecho de la institución de los «siete», de la que hablan los Hechos del los Apóstoles (6, 1-6). En el grado inicial del Orden están, por tanto, los diáconos, cuyo ministerio ha sido siempre tenido en gran honor en le Iglesia. San Pablo los saluda junto a los obispos en el exordio de la Carta a los Filipenses (cf. Fil 1, 1) y en la Primera Carta a Timoteo examina las cualidades y las virtudes con las que deben estar adornados para cumplir dignamente su ministerio (cf. 1 Tim 3, 8-13).

 

Algunas anotaciones en los ejercicios espirituales a la fraternidad diaconal de Madrid impartidos por Juan Carlos Mateos González, pbto.

Villa Santa Mónica, Becerril de la Sierra, 1,2 y 3 de marzo de 2019

Algunas anotaciones en los E.E.E.E. a la fraternidad diaconal de Madrid impartidos por el presbítero Juan Carlos Mateos González, secretario del Comité para el Diaconado Permanente de la Conferencia Episcopal Española

La estrategia de Jesús da otro modo de ser, nos “pone otro disco duro”. La humildad tiene que ser el canal. Dios me cuida dándome lo que necesito. Debemos de seguir a Cristo pobre: “bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos”.

Cristo debe ser nuestra riqueza, nuestro tesoro y para ello son ayuda las humillaciones. Cuando te desprecian, te envían al último lugar: será una preciosa ocasión para identificarse con Cristo.  Pablo a los Romanos:“que me atraiga lo humilde”. Carlos de Foucauld: “Me he pasado toda la vida buscando el último lugar y cuando lo encontré estaba ocupado: ocupado por Cristo”. Cristo contigo y como tú.53323519_10157238453977904_3483663328293683200_n

 

Cristo es el primer diácono. La vocación de diácono debe ser un testimonio del despojamiento de Cristo. Existe un virus en el clero: el carrerismo. El diaconado es la vocación más bonita, la menos contaminada por ese virus.

En el conocimiento interno está el conocimiento del corazón, que el corazón se entere. Hay tres nivele: 1º cognitivo, 2ª emocional y uno tercero que es en las entrañas, en las tripas, muy adentro. El diácono debe volver a las entrañas, para que su corazón se entere.53345266_10157238454227904_3220739144263139328_n

La palabra ministro viene de “minis”, el menor, el último, el más pequeño, para servir a todos. Esto apunta a cómo es Jesús y cuál es su camino: el del minis, el de las bienaventuranzas.

Al predicar no basta que esas palabras pasen por la boca: tienen que pasar por el corazón, para que tengan Vida. San Francisco de Asís decía: “prediquemos con la vida, y si hace falta, con las palabras”
Hay que pedirle a Jesús un conocimiento interno del Señor. Que la contemplación vaya configurando el corazón, “contigo y como tú”, una mirada del corazón, un corazón delicado, pero no ñoño.

El hombre y la mujer en el matrimonio deben ser un espejo para ver a Dios. Un diácono debe amar a Dios y amar al prójimo.WhatsApp Image 2019-03-05 at 21.28.38

Puede haber malos momentos, pero hay que saber que Dios está trabajando. “En invierno los árboles no tienen hojas, pero sus raíces están creciendo para abajo”.

El Padre Miguel Ángel Arribas señaló que hay tres curvas peligrosas en las que un ministro se puede pegar un tortazo. Se le puede advertir del peligro, pero no conducir por él. Estas son: 1º la relación con el párroco, 2º el fracaso con los jóvenes y 3º la soledad, que en el caso de los diáconos puede ser una soledad matrimonial o ministerial. Hay que poner a Jesús al volante.

En el discernimiento de los aspirantes en vistas a recibir el diaconado lo que hay que discernir es lo que uno ve y siente en la oración, no lo que me gusta o “es muy guay”.  Las mujeres, cuando tienen que firmar el sí a la ordenación de su marido, también.

Cuando se preparan las ofrendas para la misa puede surgir la pregunta: ¿Porque vino? Todo tiene un sentido: el pan es el cuerpo, el vino la sangre. ¿Qué es el cuerpo para un judío?: expresión de la persona, por eso el cuerpo es sagrado, por eso en el matrimonio hay entrega del cuerpo, se entrega la vida entera. Carmen Álvarez afirma que el que entrega el cuerpo, entrega la vida, En la unión de los esposos es sacramental y matrimonial, entregando la vida se entrega el matrimonio, los hijos, los bienes, la salud, todo lo positivo, todo lo que se nos regala. Esto es el pan.  Los fieles ponen la vida entera si hemos entregado la vida. ¿Qué nos queda?, pues la sangre. Para un judío la sangre es la muerte porque si se pierde la sangre, se pierde la vida. Al preparar el vino preparamos la muerte a Cristo, que nos da su muerte. La muerte de cada día son nuestros fracasos, nuestros dolores espirituales o morales. Con el vino entregamos lo que nos conduce a la muerte, lo negativo. Por eso no tiene sentido decir. “no voy a misa porque estoy mal”. Para eso está el vino, la sangre. Para que la misa sea válida, el que preside debe de tomar el cuerpo y la sangre. El ir a misa es ofrecer la vida. A veces hay más pan, otras más vino. A veces la patena y el cáliz pesan poco. Los fieles van a misa, pero se vive poco. No basta estar atento en la misa, hay que ofrecerse en ella.WhatsApp Image 2019-03-05 at 21.28.07

Beatriz, mujer de diácono: “Al levantar el cáliz veo su anillo y ahí estoy yo también”

Palabras de Beatriz sobre el ministerio diaconal de su marido en el encuentro con D. Carlos Osoro, cardenal arzobispo de Madrid el 22-II-2019 en el Seminario Conciliar.

Cuando mi marido Jesús se ordenó recuerdo que aquel día me salía una frase, constantemente pensaba: “Dios ha estado grande con nosotros y estamos alegres”. Esta frase sigue saliendo cuando hablo del diaconado de Jesús porque es un privilegio, es una cercanía al Señor. A mí me impresiona cuando Jesús levanta la Copa de la salvación, al ver su anillo de casado, eso a mí me causa una especie de afectación y pienso: ¡Qué bien!, ¡ahí estoy yo también! Porque, claro, estamos muy unidos. Lo que le pasa a uno, también le pasa al otro.cropped-cropped-cropped-1diaconodiamadreteresa22111

También para mí significa que el Señor ha tenido una deferencia preciosa con esta familia, porque mi marido Jesús está tan cerca del Señor, que nos lo trae a casa cada día. Cuando llega de bautizar llega tan contento, tan pletórico. Eso se contagia. Es un privilegio, es una alegría para todos.

Dificultades. Bueno, a veces Jesús, que le gusta una barbaridad, se da mucho en la parroquia, y yo tengo que tomar un papel muy feo, y decirle. ¡Para un poco Jesús!, que la familia estamos aquí y hoy tenemos planes con amigos.

¡Y ahí está la mujer!

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