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¡Feliz Navidad!

Diácono, Diaconado, Diakonía les desea una feliz Navidad y un santo 2019

feliz 2019

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«Los diáconos no son ni un laico comprometido ni un cura frustrado» Monseñor Francisco Cerro, obispo de Coria-Cáceres.

El Comité Nacional para el Diaconado Permanente, dentro de la Comisión Episcopal del Clero, convocó por primera vez a los delegados de diáconos permanentes en las diócesis el pasado mes de noviembre en Madrid. Una jornadas en las que se profundizó en la identidad, comunión y misión del diaconado permanente. Francisco Cerro Chaves, obispo de Coria-Cáceres, es el presidente del Comité Nacional para el Diaconado Permanente.ui
— ¿Por qué se organiza este encuentro por primera vez?
— Veíamos necesario que todos los delegados de las diócesis de España donde ya está instaurado el diaconado permanente, tuvieran un encuentro para profundizar en las bases teológicas, normas pastorales y conjunto práctico de todo lo que lleva consigo el diaconado. Unificarlo todo en cierta manera para que todos estemos de acuerdo a la hora de poner todo en práctica.
— Tiene entonces un doble objetivo.
— Efectivamente. Este encuentro se organiza con un doble objetivo, teológico y pastoral. Desde la dimensión teológica se pretende crear vínculos entre los delegados; conocer la vocación específica del diácono; unificar criterios formativos según las normas básicas aprobadas por la CEE; y presentar el plan de estudios trianual básico. Desde una dimensión pastoral, permitirá conocer el trabajo de las diócesis que tienen mayor experiencia y discernir mejor, los criterios para la admisión de los candidatos, su formación y el acompañamiento.cerro.jpg
— ¿Cuál es la vocación de un diácono permanente?
— Un diácono no es un laico muy comprometido ni tampoco es un cura frustrado. Tiene su propia identidad dentro de la Iglesia. El Vaticano II explica cómo forma parte de la jerarquía y muchos de ellos comparten doble sacramento porque muchos de ellos son casados. Compaginan dos cosas muy hermosas y además deben tener el permiso por escrito de su mujer. Tiene que haber unidad entre el sacramento de la diaconía y su vida familiar; muchos de ellos tienen su trabajo civil y lo concilian con su vocación de servicio.
— ¿Y su misión?
— La misión específica del diácono es hacer todo el servicio de la liturgia, palabra y caridad, que ayuda al obispo y al presbiterio en el día a día de la diócesis. Es un servicio dentro de la Iglesia muy importante, además de los encargos que les encomienden los sacerdotes. El número de diáconos en España no es pequeño y además sigue aumentando… hay 450 y están instaurados en la mayoría de las diócesis.cerro2
— ¿Cómo ve el futuro del diaconado permanente en España?
— El futuro del diaconado es muy esperanzador. Yo creo que es una vocación muy importante, es un servicio del que estamos muy necesitados. Esa labor de trabajo en todos los campos de las parroquias y las diócesis, unidos a toda la Iglesia, obispos, presbiterio y laicos, es muy relevante. Pastoral familiar, con los jóvenes, con los enfermos… Todos los obispos españoles están muy ilusionados y ven la necesidad del diaconado en sus diócesis. Valoran el gran servicio en las parroquias, delegaciones… un servicio que unido al de toda la Iglesia realizan juntos esa misión. Y de la misma forma los servicios diocesanos. Es una gran experiencia, en mi diócesis hay diez diáconos permanentes —cuando llegué había solamente uno y he ordenado a nueve más— y se implican de tal manera con los fieles que la gente lo agradece y hay una gran comunión entre ellos. La vocación del diácono tiene esencia propia en la Iglesia. No surgen porque hagan falta sacerdotes, no. Tampoco surgen laicos comprometidos para sustituir a los religiosos en la Iglesia. Es una vocación de servicio, es una llamada y el diácono da su respuesta «Aquí estoy”». Cada uno tenemos nuestra vocación específica en la Iglesia, unida a Cristo Siervo, a Cristo que entrega su vida por los demás, humilde y sencillo. La Iglesia le encomienda esta misión, esta labor preciosa y necesaria.

Sara de la Torre en Revista ECCLESISA

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Presentación del libro “El diácono, pobre y fiel en lo poco” por el cardenal D. Carlos Osoro el lunes 3 de diciembre

libro pjaraEl lunes 3 de diciembre, a las 19’30, en el Salón de Alfa y Omega (Calle de la Pasa 3), del Arzobispado de Madrid será presentado el libro “El diácono, pobre y fiel en lo poco” de D. Pedro Jara Vera. Será presidido por nuestro cardenal D. Carlos Osoro y contará con la presencia también de D. Juan Carlos Mateo secretario del Comité Nacional para el Diaconado Permanente y de D. Manuel Fanjul, director de publicaciones de la Conferencia Episcopal.

El diácono, pobre y fiel en lo poco”. Meditaciones biblicas en primera persona ha sido publicado por la editorial EDICE.

Pedro Jara Vera (1971), ordenado diácono el 12 de noviembre de 2011, es ingeniero de telecomunicacione14222163_10154557984207904_937295956972049720_ns y licenciado en psicología. Está casado con Lourdes Manzano y son padres de tres niños, Clara, Marcos y Teresa. Dedicado a la docencia en el Real Colegio de las Escuelas Pías de San Fernando de Pozuelo de Alarcón, es autor del libro “Que me empape la lluvia”, editado por Edibesa en 2006 como “A la sombra de la Madre Teresa” . Organiza periódicamente peregrinaciones a Calcuta. Camina en comunidades neocatecumenales y realiza su ministerio en la parroquia de la Resurrección del Señor.

Vídeo Pedro Jara

Participarán en la presentación:

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Letanías por los diáconos

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Por el Reverendo Sr. R. Christoph Sandoval, Diácono, Arquidiócesis de San Francisco

Padre nuestro que estás en el cielo, mira el rostro santo de tu hijo y, por amor a aquel que tomó la forma de un siervo (Filipenses 2: 7), el siervo de Dios, ten piedad de tus diáconos permanentes. Oh Jesús, Fuente de Vida, insondable Divina Misericordia, envuelve a todo el mundo y vacíate sobre la Orden de los Diáconos generaciones pasadas, generaciones presentes y generaciones venideras. Recuerda, querido Dios de la Divina Misericordia, que tus Diáconos son pecadores que se encomiendan a tu sanidad, liberación y formación permanente. Suscita en ellos la gracia de su vocación, que está en ellos cuando recibieron el Evangelio de Cristo, cuyos heraldos son ahora, creyendo lo que leen, enseñando lo que creen y practicando lo que enseñan.

Señor ten piedad. Señor ten piedad. 
Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad. 
Señor ten piedad. Señor ten piedad

Dios Padre, ten piedad de nosotros. 
Dios Hijo, ten piedad de nosotros. 
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros. 
Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.

María, Madre de Dios, ruega por nosotros que recurrimos a ti. 
Bendita María, siempre Virgen, ruega por nosotros que recurrimos a ti. 
Oh María, concebida sin pecado, ruega por nosotros que recurrimos a ti. 
María, reina asumida en el cielo, ruega por nosotros que recurrimos a ti.

Primeros siete santos diáconos, ruega por nosotros. 
San Esteban (Proto-mártir) y diácono de los diáconos, ruega por nosotros. 
San Felipe Evangelista, ruega por nosotros. 
Procoro, ruega por nosotros. 
Nicanor, ruega por nosotros. 
Timon, ruega por nosotros. 
Parmenas, ruega por nosotros 
Nicolás, ruega por nosotros

Oremos por: 
Veintiún beatos beatos diáconos, Señor, escúchanos. 
Doscientos y un santo diácono, Señor, escúchanos. 
Treinta y cuatro diáconos que se convirtieron en papas, Señor, escúchanos. 
Ocho Santos Diáconos entre ellos que se convirtieron en Papa, Señor, escúchanos. 
Santos diáconos mártires, Señor, escúchanos.

Los santos diáconos oran por nosotros: 
san Francisco de Asís, diácono y patrón de la archidiócesis de San Francisco, ora por nosotros. 
San Efrén el sirio, diácono y doctor de la Iglesia, ruega por nosotros. 
San Ciriaco, diácono y Santo ayudante y santo patrón de los exorcistas, ruega por nosotros. 
San Romano el melodista, diácono y santo patrón de los cantantes de iglesias, ruega por nosotros. 
San Lorenzo de Roma, diácono mártir y Patrón santo de los cocineros, ruega por nosotros. 
San Vicente de Zaragoza, diácono y protomártir de España, ruega por nosotros. 
San Benjamín diácono y mártir, ruega por nosotros.

Oremos por: 
Diáconos únicos prometidos al celibato como una señal de dedicación a Cristo el Señor por el Reino de los cielos, al servicio de Dios y del hombre, Señor, escúchanos. 
Diáconos casados ​​prometieron a la castidad matrimonial defender el sacramento sagrado del matrimonio, Señor, escúchanos. 
Esposas de los diáconos, Señor, escúchanos. 
Hijos de los diáconos casados ​​y sus esposas, Señor, escúchanos. 
Nietos de los diáconos casados ​​y sus esposas, Señor, escúchanos. 
Candidatos para la ordenación diaconal, Señor, escúchanos.

Oh, Cristo, como Siervo, te lo pedimos. 
Diáconos ordenados al Ministerio de la Palabra, Cristo, escúchanos. 
Diáconos ordenados al Ministerio del Sacramento, Cristo escúchanos 
Diáconos ordenados al Ministerio de la Caridad, Cristo escúchanos
Diáconos que todavía dan fruto incluso en la vejez, manteniéndose frescos y verdes, Cristo escúchanos
Los diáconos que han sido diagnosticados con una enfermedad que amenaza su vida, Cristo escúchanos
Diáconos que se están muriendo, Cristo escúchanos
Diáconos que han muerto, Cristo nos escucha. 
Diáconos cuyas almas están en el purgatorio, Cristo nos escucha. escúchanos
Diáconos cuyas almas ahora son asumidas en el cielo en la Iglesia Triunfante, Cristo escúchanos
Los diáconos que son infieles y tibios a su obligación de orar por la Iglesia Universal usando la Liturgia de las Horas (conocida como oración matutina y vespertina), Cristo nos escucha. 
Los diáconos que sufren la tentación y vagan en la oscuridad, Cristo escúchanos
Diáconos que están experimentando el asalto del maligno, Cristo escúchanos
Los diáconos que son tus colaboradores fieles y fervientes en el viñedo del Señor en casa y en el extranjero, Cristo escúchanos

Para todos los diáconos permanentes: 
dales lealtad al Santo Padre y al Magisterio, Señor, escúchanos. 
Dales la Obediencia Sagrada al Arzobispo y sus sucesores, Señor, escúchanos. 
Dales el don de la perseverancia y resuelve cumplir con el cargo de Diácono con humilde caridad para ayudar a la Orden Sacerdotal a beneficiar al Santo Pueblo de Dios, Señor, escúchanos. 
Dales los Dones del Espíritu Santo para aferrarse al misterio de la fe con una conciencia clara, y para proclamar esta fe en palabra y obra según el Evangelio y la Sagrada Tradición de la Iglesia instituida cuando los Apóstoles encargaron los Primeros Siete Diáconos. Señor, escúchanos.
Dales el don de conformar su forma de vida como modelos de Cristo como siervo de una manera particular como ministros del cáliz y la sangre preciosa en el altar. 
Señor, escúchanos. 
Dales el espíritu misionero de los primeros 72 discípulos (de los cuales se seleccionaron los primeros siete diáconos) para encarnar la imagen de Cristo, el siervo como clero ordenado de la iglesia en la comunidad que llama la atención de los líderes de la iglesia sobre sus necesidades. 
Señor, escúchanos. 
Dales los dones de la ordenación de bautizar, prepara a los penitentes para la confesión sacramental, ofrece Eucaristía a los confinados, cárceles y hospitales, casamientos de testigos, ofrece viático a los moribundos y oficia en las Vigilias Funerarias y ofrece consejería pastoral al sufrimiento. 
Señor, escúchanos.
Dales los dones para impartir la Enseñanza Social de la Iglesia Católica y las virtudes teológicas de la Fe, la Esperanza y la Caridad para defender las enseñanzas del Credo de Nicea. 
Señor, escúchanos.

V. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, 
R. perdónanos, oh Jesús.

V. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, 
R. escúchanos, oh Jesús.

V. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, 
R. ten piedad de nosotros, oh Jesús.

V. Jesús, escúchanos. 
R. Jesús, escúchanos amablemente.

Oremos: 
Oh Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Tú eres el alma y la vida de la Iglesia. Escucha las oraciones que ofrecemos por los diáconos permanentes. Te lo pedimos a través del Inmaculado Corazón de María, el Sagrado Corazón de Jesús y el Corazón Justo de José, sus patrones, protectores y guías. 
Amén.

Esta letanía para diáconos de la iglesia es una obra original para uso privado solamente.

William Pivarnik, diácono: servicio en tierra y mar

Nació el 4 de enero de 1936 de William and Catherine, en Portchester, Nueva York. Obtuvo su licenciatura en ciencias en la Academia Naval de EE. UU. En 1958.

Continuó con una carrera de 27 años en la Marina de los Estados Unidos, se casó con su esposa, Barbara, hace 60 años y tuvo siete hijos. Su hijo, William, murió de cáncer en 2001.

En el mar, el diácono Pivarnik sirvió como líder laico católico en cada barco al que fue asignado. Fue su esposa quien dijo que debería ser diácono. La idea se le ocurrió. “Nunca me detuve a considerarlo”, dijo.

El obispo de Richmond, Walter F. Sullivan, no permitía a los diáconos en ese momento, pero el diácono Pivarnik se mudó a la Diócesis de Arlington poco después de ser reasignado al Pentágono. Se postuló al diaconado y fue ordenado el 24 de mayo de 1986 por el obispo John R. Keating en la catedral de St. Thomas More en Arlington.

El retiro del diácono Pivarnik de la Marina le permitió trabajar a tiempo completo para la iglesia. Él y Barbara coadministraron Bethany Retreat House en Huntly, antes de que Deacon Pivarnik fuera ordenado. Querían mudarse a la propiedad para ayudar a su compañero de la Academia Naval, el diácono Jim Bayne y su esposa, quienes lo dirigían en ese momento.aaaaaaa

El diácono Pivarnik recibió el permiso del diácono Daniel F. Resendes, quien estaba ejecutando el programa de formación de diaconado en ese momento. Deacon Resendes les dijo que estaría bien, pero hubo una complicación. Los Baynes se estaban yendo, así que a Deacon Pivarnik y su esposa les correspondía dirigir el centro de retiros.

Se retiró de la Armada el 1 de enero de 1985 y al día siguiente comenzó a trabajar en el centro de retiros en medio de una tormenta de nieve. Dirigió y asistió en retiros; Monitoreo de liturgias cuando los sacerdotes dieron retiros; y ayudó con el mantenimiento.

Su primer trabajo en la parroquia después de su trabajo de tiempo completo en Bethany House fue en la iglesia St. John the Evangelist en Warrenton (1988-92). Se desempeñó como asistente de dirección de la Oficina de Vida Familiar diocesana (1988-92). En 1992, fue asignado a la iglesia de San León el Grande en Fairfax.

El diácono Pivarnik se mudó a Hendersonville, NC, donde fue asignado a la Iglesia de la Inmaculada Concepción (1996-99). Cuando regresó a la Diócesis de Arlington, el Diácono Pivarnik fue asignado a la Iglesia de Santa María en Alejandría (1999-2002). Después de servir en la Iglesia de San Patricio en Fredericksburg (2002-2011), se retiró del ministerio activo el 30 de junio de 2011.

Todavía ayuda en St. Patrick y enseña religión a los alumnos de primero y quinto grado de la escuela.

Ser diácono le permitió participar en eventos familiares de una manera diferente. Él bautizó a tres de sus cuatro nietos y ofició en la boda de su sobrina. Las vocaciones religiosas no cayeron lejos del árbol. Fue diácono en la primera misa de su hijo, el padre dominicano R. Gabriel Pivarnik, en la Iglesia del Santísimo Sacramento en Alejandría.

El diácono Pivarnik alienta a los que consideran al diaconado a “orar y luego orar un poco más”. Habla con tu familia, tu pastor y un diácono permanente, dijo. “Si todavía se siente llamado por Dios, llame al padre Paul D. Scalia, vicario episcopal del clero”.

por Elizabeth A. Elliott en Catholic Herald

Seis nuevos diáconos, tres iberoamericanos, todos español parlantes ordenados diáconos en la catedral de Phoenix, E.E.U.U.

Seis hombres de la diócesis están viviendo sus últimos días como laicos. Comenzando con su ordenación del 3 de noviembre en la Catedral SS. Simón y Judas, se les conocerá para siempre como “diácono”.fenix2

Antonio Álvarez, Martín Gallo, Jim Myers, Catarino Portillo, Steve Schmidt y Jeff Strom, junto con sus esposas, celebrarán las vísperas solemnes con la comunidad el 2 de noviembre en la Parroquia San Tomás el Apóstol. El Obispo Auxiliar Eduardo A. Nevares conducirá ese servicio.

El Diácono Doug Bogart, director asociado de educación y formación para la Oficina del Diaconado, dijo que para convertirse en un diácono permanente en la Diócesis de Phoenix requiere cinco años de estudio, además de un pre requisito de dos años del programa del Instituto Catequético Kino. Este es el quinto grupo que el Diácono Bogart ha preparado para el diaconado desde 2010.

“El programa de formación es muy completo”, dijo el Diácono Bogart. “Los hombres están bien entrenados en formación humana, formación espiritual, formación pastoral y formación intelectual”.

Cada candidato completa una rotación a través de un hospital. Ellos también completan varias horas de formación litúrgica con instructores que tienen títulos de maestría o superiores.

“Es un programa de formación sólida — nos enfocamos en la espiritualidad y el llamado a la santidad”, dijo. “Un hombre realmente tenía que estar dispuesto a elegir la santidad en su deseo de orar, acercarse a Jesús y ser transformado por él. Si no, caerán — se irán.

Los candidatos hablan español y todos tienen “buenos y fuertes matrimonios”, dijo el Diácono Bogart.

“Sus esposas han entrado en la formación con ellos, apoyándolos, alentándolos y asistiendo a clase con ellos”, añadió.

El Diácono Bogart indicó que cuando un hombre es ordenado diácono, afecta su matrimonio.

“El hombre que es ordenado al diaconado está aceptando el llamado para que toda su familia se transforme de una manera especial”, dijo. “Es importante que la esposa diga ‘sí’ al Señor y a su ordenación”.Los hombres solteros también pueden discernir el diaconado, pero deben estar dispuestos a comprometerse con el celibato en la ordenación. Sin embargo, en la clase de este año sucede que todos son casados.fenix

Steve Schmidt nació en Sioux City, Iowa. Creció en la fe Bautista y se convirtió al Catolicismo en 2007 en la Parroquia San Timoteo en Mesa. Cuando tomó clases del RICA, su esposa Donna, su hija Anna y otros lo alentaron a que entrara al diaconado.

“En solo 11 años, Dios transformó mi corazón de ser anticatólico a ser Católico y Diácono permanente en la Diócesis de Phoenix”, dijo Schmidt en su autobiografía que escribió para la diócesis antes de su ordenación. “Solo Dios podría lograr tal escenario; por eso estoy muy honrado, humilde y agradecido por la oportunidad de servir a nuestro Señor, a la Iglesia y a la comunidad”.

Martín Gallo, quien será asignado en la Parroquia Nuestra Señora de Perpetuo Socorro en Glendale, nació en Jalisco, México. Él y su esposa, Angélica, tienen cuatro niños: Jesús, María, Martin Jr., y Lazmhy.

“Mi vida espiritual cambió muchísimo gracias a estos años de formación, oración y entrega a Cristo”, escribió Gallo en su autobiografía; “he descubierto que Jesús es mi único amigo y nunca me ha dejado solo, Dios tarda, pero nunca olvida y los tiempos de Dios son perfectos”.

Jim Myers, quien será asignado a la Parroquia San Francisco de Asís en Flagstaff, creció en una familia con ocho hermanos y hermanas, y se casó con su esposa Therese hace 10 años.

“Una de las bendiciones, y hay muchas, del proceso de formación, es que me inculcó un deseo de profundizar mi relación con la Santísima Trinidad y saber más acerca de Su Iglesia aquí”, escribió Myers.

Jeff Strom, original de Ohio, y su esposa Laurie, tienen dos niños: Erika y Tom.

“Trabajando como capellán y en el ministerio parroquial, estoy sorprendido de cómo Dios ha usado todo esto para su bien, como las experiencias pasadas y la educación”, escribió Strom, quien será asignado a la Parroquia Santísimo Sacramento, en Scottsdale. “Estamos verdaderamente bendecidos, y espero servir al pueblo de Dios en nuestra parroquia y a la Diócesis de Phoenix como diácono permanente. Aquí estoy, Señor”, exclamó.

Antonio Álvarez nació y creció en Durango, México. Álvarez está casado con Guadalupe, tienen dos niños y será asignado a la Parroquia Santa María, en Chandler.

“Si por gracia de Dios lo logro, estoy listo para servirle a Dios y a mi comunidad, después de todo Él ha sido quien me ha llamado”, escribió Álvarez. “Yo me mantendré orando al Espíritu Santo para que me de la sabiduría para llevar a cabo la misión, y que me de mucha humildad para servir a Dios, mi parroquia y sobre todo a mi comunidad”.

por Lisa Dahm en Catholic Sun

 

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El arzobispo de Zaragoza ordenará a tres diáconos en la catedral de El Pilar el 28 de octubre de 2018

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Feliz día de San Lorenzo, diácono

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Un lector que no recibiría jamás la comunión de manos de un diácono

Dice así:

“No son curas frustrados… ¡¡¡¡SON CURAS FRUSTRADÍSIMOS!!! ¿qué objeto tiene querer hacer lo que hace un sacerdote si en verdad no lo eres? para mi la figura del diácono sobra, es como algo “ornamental”. Si sienten un llamado de Cristo y no quieren ser curas pues ahí están los monasterios y congregaciones de hermanos como los salesianos o los capuchinos. Yo personalmente, jamás recibiría la comunión de manos de un diácono: “Hoy doy el Cuerpo de Cristo y esta noche me acuesto con mi mujer” ESO ES FALTA DE RESPETO”.

Comentario a: No-somos-curas-frustrados-diacono-enrique-diez

 

David Jiménez ha comentado:

¡Madre mía! Robert. Me parece que este comentario lo que denota es simplemente falta de formación.Vamos por partes:

1. Los diáconos no son sacerdotes. Es un ministro ordenado, sí, pero es el grado inferior del sacramento.

2. Es una vocación reconocida desde antiguo por la Iglesia, distinta de la presbiteral o la monástica. Ha dado grandes santos: san Esteban, san Felipe, san Lorenzo, san Vicente, Francisco de Asís, …. Restaurada a partir del Vaticano II en grado permanente.

3. Desde antiguo los que llevaban la comunión a presentes y ausentes eran los diáconos. Y actualmente la liturgia los tiene como ministros de la comunión. De hecho, en una eucaristía, los diáconos asistentes tienen prevalencia en el reparto de comunión tras el que preside, por delante incluso de los demás sacerdotes concelebrantes.

4. Dicho esto: ¿No querría Ud. recibir la comunión de manos de San Lorenzo o san Vicente? Pues vaya, lo siento.

5. ¿Y eso es así porque el diácono puede ser casado? No sé en qué Iglesia milita Ud. En la católica, desde siempre, tener relaciones con la esposa propia ni es impuro ni pecado. De hecho es un acto propio del matrimonio. ¿Lo sabía?

6. En la Iglesia católica, por si no lo sabía, hay muchos casos de ministros ordenados casados. En los llamados ritos orientales los sacerdotes pueden ser casados. Espero que no se vea Ud. obligado a ir a alguno de los países donde se encuentran, pues si quiere asistir a misa a lo mejor no tiene más remedio que comulgar de las “impuras manos” de un sacerdote casado. Pero no se preocupe, Dios sabe que Ud. se vio obligado a ello. Se lo perdonará.

 

Enrique ha comentado:

Lo importante no es de quién recibe la comunión cuando comulgue sino que usted esté en comunión con la Iglesia cuando lo haga. Piense en eso cuando se cambie de fila para no recibir la comunión de un diácono o de cualquier persona que distribuye la comunión con la bendición de la Iglesia. Que Dios le llene con su amor.

Robert contesta:

Señor David Jiménez, noto bastante hostilidad de su parte (con razón últimamente la iglesia ha perdido tanta feligresía, y después dicen que por qué) ; déjeme adivinar: ¡Es usted diácono! y por ello se ha sentido aludido por mi comentario.

1. ¿Los diáconos no son sacerdotes sino ministros ordenados? o sea la misma gata con diferentes pulgas, es como decir soy vicepresidente pero me limito solo a representar la figura presidencial cuando este esté ausente, Una figura meramente ornamental, nada más.

2. Yo no le veo NADA de diferente a la vocación presbiteral o la monástica, lo voy a decir sin pelos en la lengua, un diácono es alguien incapaz de renunciar a los placeres carnales y por eso, por más llamado que sienta tiene que recurrir a esa figura “fachada” llamada diaconado.

3. ¿No querría Ud. recibir la comunión de manos de San Lorenzo o san Vicente? Pues si San Lorenzo o San Vicente se acaban de revolcar con sus cónyuges y con esas manos se atreven a tocar el Cuerpo de Cristo, siento decirte que optaría por prescindir de ese servicio. Para mi el Cuerpo de Cristo es lo más sagrado dentro de la Liturgia y solo unos pocos deberían tener el privilegio de hacerlo: SACERDOTES y/o RELIGIOSAS, NO CURAS IMPOSTORES.

4. El diácono puede ser casado y es un acto propio del matrimonio… ¿Me quiere tratar de ignorante cierto? recuerde que la soberbia y el ser cristiano no son compatibles; vuelvo y le repito si le gusta tanto estar con su mujer y para usted es más importante procrear, tener relaciones sexuales, la institución familiar, EL APEGO POR LA CARNE, antes que el llamado a prestarle un servicio real a Cristo; puede crear una fundación, una guardería, un kindergarden, un ancianato, dedicarse a dar catecismo, etc. etc.

5. En el caso de verme obligado a ir a una parte donde solo el diaconado USURPA la tarea sacerdotal de impartir el Cuerpo de Cristo, créame que NO lo recibiría, además dudo que sea la única iglesia o capilla y los únicos sacerdotes disponibles en todo el mundo.

6. Recuerdo un día estar enfermo en casa y me enviaron un diácono para impartir algo tan sagrado como la Comunión, lo regresé por el mismo camino por donde vino. Preferí sacar fuerzas de flaqueza e ir yo mismo a la parroquia más cercana No tuve necesidad de recurrir al insulto, o a tratarlo de ignorante como muchos lo hacen por aquí; simplemente le di mi opinión a cerca de su “trabajo forzado” dentro de la iglesia.

7. Créanme una cosa soy católico pero no tonto, de hecho soy bastante crítico con la iglesia, ¿me pregunto cuál será la siguiente tarea que pretende usurpar el diaconado? ¿la confesión? ¿el obispado? Tengan muy buen día (o noche, según sea el caso y momento donde se dé la lectura de este foro).

Valoración del diaconado permanente de la Arquidiócesis de Chicago al cumplir 50 años

“La pregunta es qué puede aportar una persona al diaconado y, por lo tanto, al pueblo de Dios”, “Es mucho más importante entender quién es el diácono, en lugar de entender lo que hace”

“El matrimonio sacramental debe ser protegido a toda costa”, “A Satanás le encantaría usar un sacramento, las Órdenes Sagradas, para socavar otro sacramento.  Alrededor del 99 por ciento de los diáconos trabajan fuera de la iglesia, aunque, al igual que los sacerdotes, los diáconos son diáconos las 24 horas del día, los siete días de la semana. Las esposas participan en ciertas experiencias clave, tales como días de reflexión y retiros, porque tienen que conocer y apoyar el ministerio al que ingresan sus maridos. Muchos eligen también participar en las clases académicas. Las esposas tienen la oportunidad no solo de aprender sobre el ministerio de sus maridos sino también de conocerse entre ellas. Queremos que las mujeres tengan su propio grupo de apoyo. Donde pueden hablar de las alegrías, pero también de las frustraciones que conlleva. Terminan siendo un sistema de apoyo el uno para el otro “.

“El diácono es literalmente los ojos y los oídos del obispo”, “Él es el agente del obispo”. Él es el icono sacramental de Cristo al servicio del mundo “

“Los hombres pasan el año de aspiración haciendo más discernimiento,asegurándose de que realmente tengan una vocación de ser un diácono ordenado. Durante ese tiempo,  a los hombres y sus párrocos se les pide que no anuncien que están en formación del diaconado en sus parroquias para evitar aumentar las expectativas. No esperamos que los hombres sepan si Dios realmente los llama al diaconado hasta después de ese año”, At the close of the Mass, we will note the presence of the following people and thank them for their history of support and leadership in the Diaconate in Chicago:

Father Ed Salmon and Fr. Mike Ahlstrom, our two vicars emeriti.
                Father

 ARTÍCULO:

La orden de los diáconos comenzó en los primeros días de la iglesia, cuando los apóstoles originales llamaron a los hombres de la comunidad para ayudarlos a servir a la comunidad de creyentes. Pero el orden de los diáconos permanentes, aquellos que no estaban en formación para convertirse en sacerdotes, cayó en desuso en el siglo quinto. Hace cincuenta años, regresó, y la Arquidiócesis de Chicago ha sido uno de los líderes en formación de diaconado desde entonces.

Desde 1972, la Arquidiócesis de Chicago ha ordenado a más de 1,400 hombres como diáconos permanentes y tiene la mayor comunidad diaconal en el mundo, según David Brencic, director asociado de la Oficina del Diaconado de la arquidiócesis. Quinientos treinta diáconos activos ministran en 260 parroquias, y otros 77 diáconos que están incardinados en la arquidiócesis sirven en otras diócesis de todo el país.
El 50 aniversario es significativo porque reconoce cómo son los diáconos permanentes “nuevos en la escena”.

“Cincuenta años es solo un breve respiro en los 2.000 años de historia de la iglesia”, dijo el Diácono Richard Hudzik, vicario de los diáconos. “Pero realmente el diaconado se remonta a los Hechos de los Apóstoles y a Stephen y los otros seis hombres buenos y verdaderos que estaban allí para cuidar de las viudas de habla griega”.

La idea del diaconado permanente se revivió como parte del Concilio Vaticano II, con la Constitución Dogmática sobre la Iglesia (“Lumen Gentium”) que decía: “El diaconado puede en el futuro ser restaurado como un rango propio y permanente de la jerarquía. Pertenece a los órganos territoriales competentes de los obispos, de uno u otro tipo, decidir, con la aprobación del Sumo Pontífice, si es oportuno designar a esos diáconos para el cuidado de las almas y dónde es oportuno “(n. ° 29). )

En 1967, dos años después de la finalización del concilio, el Papa Pablo VI emitió el Sacrum Diaconatus Ordinem (“Orden Sagrada del Diaconado”), que autorizaba el restablecimiento del diaconado permanente. La Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos aprobó su establecimiento en los Estados Unidos al año siguiente, y los sacerdotes y obispos auxiliares inmediatamente solicitaron al Cardenal John Cody que comenzara un programa en Chicago.

Brencic dijo que el Cardenal Cody inicialmente pidió que los pastores nominen a 12 candidatos. Respondieron con una lista de casi 150 hombres, que comenzaron su formación en 1970. Dos años más tarde, 97 fueron ordenados.

Mucho ha cambiado en el proceso de formación desde esa primera clase, dijo el Diácono Bob Puhala, quien ha sido director del Instituto de Estudios Diaconales en la Universidad de St. Mary of the Lake / Seminario Mundelein desde 2005 y diácono desde 1998.

El programa de formación ahora lleva cuatro años. Se expandió de dos a dos años y medio en 1974, y a tres años en 1979, dijo Puhala. Luego, en 1998, el Vaticano publicó las Normas Básicas para la Formación de Diáconos Permanentes, y el Directorio para el Ministerio y la Vida de los Diáconos Permanentes, estableciendo nuevos estándares de formación. At the close of the Mass, we will note the presence of the following people and thank them for their history of support and leadership in the Diaconate in Chicago:

Father Ed Salmon and Fr. Mike Ahlstrom, our two vicars emeriti.
                Father

Esos estándares incluyeron el año de aspiración, que se convirtió en parte del proceso de formación en la arquidiócesis en 2000.

Los hombres que ingresan en aspiración ya han orado acerca de sus vocaciones, han consultado con sus pastores y con sus esposas si están casados, y han rezado y pensado un poco más, dijo Puhala. El formulario de solicitud se ejecuta alrededor de nueve páginas; eso no cuenta las cuatro o cinco páginas que sus esposas llenan para dar su consentimiento, algo que harán cuatro veces más antes de ordenar a sus maridos.

Después de eso, los hombres pasan el año de aspiración haciendo más discernimiento, dijo Puhala, asegurándose de que realmente tengan una vocación de ser un diácono ordenado.

Durante ese tiempo, dijo Puhala, a los hombres y sus pastores se les pide que no anuncien que están en formación de diaconado en sus parroquias para evitar aumentar las expectativas.

“No esperamos que los hombres sepan si Dios realmente los llama al diaconato hasta después de ese año”, dijo Puhala.

Una junta se reúne con los hombres una vez que terminan su aspiración y disciernen con ellos si deben pasar al programa de candidato a diácono de tres años.

Ese programa incluye las cuatro dimensiones del ministerio del diaconado.

Para formarlos en la dimensión espiritual, cada hombre se encuentra con un director espiritual que es sacerdote, y asiste a retiros y días de reflexión. Dos clases por semestre, a menudo las mismas clases que toman los seminaristas, forman la dimensión intelectual. Como parte de la dimensión pastoral, los hombres aprenden cómo ser buenos oyentes, cómo dar una homilía y cómo hacer liturgia. La dimensión humana incluye el servicio a los marginados, así como la comprensión de sus propios dones y talentos.

“La pregunta es qué puede aportar una persona al diaconato y, por lo tanto, al pueblo de Dios”, dijo Puhala. “Es mucho más importante entender quién es el diácono, en lugar de entender lo que hace”.

La formación prepara a los hombres para el triple ministerio de los diáconos: el ministerio de la Palabra, el ministerio en la liturgia y el ministerio de la caridad.

“El diácono es literalmente los ojos y los oídos del obispo”, dijo Puhala. “Él es el agente del obispo”. Él es el icono sacramental de Cristo al servicio del mundo “.

Alrededor del 99 por ciento de los diáconos trabajan fuera de la iglesia, dijo Puhala, aunque, al igual que los sacerdotes, los diáconos son diáconos las 24 horas del día, los siete días de la semana.

Las esposas participan en ciertas experiencias clave, dijo Puhala, tales como días de reflexión y retiros, porque tienen que conocer y apoyar el ministerio al que ingresan sus maridos. Muchos eligen también participar en las clases académicas.

“El matrimonio sacramental debe ser protegido a toda costa”, dijo Puhala. “A Satanás le encantaría usar un sacramento, las Órdenes Sagradas, para socavar otro sacramento”.

Katarzyna A. Kasiarz, directora asociada del Instituto de Estudios Diaconales, dijo que las esposas tienen la oportunidad no solo de aprender sobre el ministerio de sus maridos sino también de conocerse entre ellas.

“Queremos que las mujeres tengan su propio grupo de apoyo”, dijo Kasiarz. “Donde pueden hablar de las alegrías, pero también de las frustraciones que conlleva. Terminan siendo un sistema de apoyo el uno para el otro “.At the close of the Mass, we will note the presence of the following people and thank them for their history of support and leadership in the Diaconate in Chicago:

Father Ed Salmon and Fr. Mike Ahlstrom, our two vicars emeriti.
                Father

Una vez que se ordena a un diácono, dijo, la única expectativa firme de las esposas de los diáconos es que oren por sus maridos y sus ministerios. Algunas esposas hacen su propio ministerio como mujeres laicas, dijo, y otras eligen ayudar a sus maridos, pero eso no es obligatorio.

A pesar del rigor y el compromiso de tiempo requerido, la tasa de desgaste para la formación de diaconado es solo de aproximadamente 4 a 7 por ciento, dijo Puhala. A menudo, los hombres se van porque cambian las circunstancias de la vida, como una transferencia de trabajo o una enfermedad en la familia.

“Creemos que es porque hay mucho escrutinio previo a la aplicación”, dijo Puhala.

Ha escuchado a algunos candidatos decir en broma que no pueden esperar para ser ordenados, por lo que su carga de trabajo no será tan pesada, y él es rápido en corregirlos.

“En lugar de saber día a día, semana a semana lo que van a hacer, es un ministerio para la gente”, dijo Puhala. “No sabes cuándo alguien nos llama a las 9:30 de la noche y necesitas hablar sobre algo, o si alguien va a morir de repente y tienes que ir con la familia”. Estás al servicio del pueblo de Dios “.

Por Michelle Martin en Chicagocatholic